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¿Por qué no huyes del sepulcro, María Magdalena?

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Fotografía
Diseño VEE

Artículo destacado en este tiempo de Pascua

A partir de la figura de María Magdalena junto al sepulcro, este artículo nos invita a entrar en uno de los momentos más íntimos y decisivos del Evangelio: el encuentro entre el dolor humano y la esperanza de la resurrección. No es solo una reflexión para comprender, sino una experiencia para dejarnos tocar. 

En este tiempo pascual es válido preguntarnos: ¿Por qué la Magdalena optó por quedarse junto al sepulcro, llorando, en lugar de irse con los apóstoles? O ¿por qué no sucedió lo contrario?, ante la realidad profundamente humana que el texto nos presenta, dejémonos abrazar por el texto y profundizar en la experiencia pascual de la Magdalena.

 

"... su persistencia le hizo merecedora de ver al resucitado..."

Este artículo es una oportunidad para detenernos un momento y meditar en el sentido profundo de la Pascua, porque en María Magdalena vemos reflejado nuestro propio camino: nuestras búsquedas, nuestras lágrimas, nuestras confusiones… pero también nuestra capacidad de amar, de permanecer y de reconocer al Señor cuando nos llama por nuestro nombre.

En un tiempo donde muchas veces huimos del dolor, este artículo nos propone algo distinto: permanecer. Permanecer como discípulos, incluso cuando no entendemos, incluso cuando parece que todo ha terminado. Y es precisamente allí, en ese “quedarse”, donde sucede el encuentro con el Resucitado.

Te invitamos a leerlo sin prisa, con el corazón abierto. Para que en este tiempo de Pascua, como María, descubras que el Señor ya está ahí… vivo, glorificado pronunciando tu nombre y llenando de sentido tu dolor y tus dudas.

Autor:
Espiritualidad Sinodal